Guijuelo: La historia de cómo un pequeño pueblo se convirtió en la Cuna del Ibérico

Posted on 4 marzo, 2016

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Aunque a primera vista pudiera parecer que no, Guijuelo es mucho más que un simple municipio castellano. Desde hace más de un siglo esta localidad salmantina se ha convertido, gracias a la climatología y a su privilegiada situación entre las sierras de Béjar, Francia y Gredos en uno de los pocos lugares del mundo donde se cura, de forma tradicional y antiquísima, el Jamón Ibérico. Y eso ya es mucho decir.

Así, Guijuelo se considera como la Cuna del Jamón Ibérico. Y esa historia merece ser contada.

El ibérico antes de 1886: algo más que un alimento.

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Foto tomada de la página web nosabiasque.net

La industrialización, como a toda España, llegó tarde a Guijuelo. Hasta finales del siglo XIX, el día a día de Guijuelo aún giraba entorno a la agricultura y la ganadería. Lastrados por la reciente Guerra de la Independencia, la comarca entera labraba la tierra para sobrevivir mientras se daba de comer al ganado para consumo propio. Se vendía de forma local y la vida, cómo no, tenía otra velocidad.

Por aquel entonces, las matanzas aún tenían un carácter familiar y, a la vez, una división en los trabajos que se realizaban: los hombres eran los que sacrificaban y despiezaban al cerdo mientras que las mujeres eran quienes embuchaban y ponían los embutidos a curar y los jamones y las paletas a salar. Así, el invierno era la fecha elegida para que, al calor de las chimeneas, familias enteras disfrutaran de unos días de matanza para tener un año entero de buena carne de cerdo. Una carne que, aunque en su mayor parte se consumía por las propias familias, también era llevada fuera de Guijuelo por los arrieros, que recorrían gran parte del país en largos viajes vendiendo sus mejores productos de pueblo en pueblo.

El tren que huele a jamón ibérico de bellota.

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Foto tomada de la web fregeneda.hostzi.com

En 1886 se produce un hecho que cambiaría la historia de Guijuelo para siempre: desde Mérida y con dirección Astorga, llegó la línea de ferrocarril y, con ella, el establecimiento de una oficina de correos y telégrafos. La velocidad de los tiempos cambiaba y los guijuelenses lo iban a aprovechar al máximo: las relaciones comerciales iniciaban un nuevo punto y el Jamón Ibérico de Bellota iba a ser el protagonista del futuro.

Son años de cambios en los que Guijuelo y toda la comarca comienzan a evolucionar a una velocidad inesperada: se pone luz a la ciudad (1917) y se construye la red de alcantarillado (1920), dos hechos que hoy pueden parecernos poco importantes pero que, por aquel entonces, convirtieron a Guijuelo en la punta de lanza de la incipiente industria de la provincia.

Y, mientras esto sucedía, la demanda de esas delicias ibéricas que cada vez más, salían de Guijuelo, iba aumentando. Con la población en pleno auge, desde Madrid llegó el reconocimiento por parte de Alfonso XIII del título de Villa y, a la vez, el permiso para celebrar un mercado semanal y una feria anual.

Poco tiempo después, y antes del comienzo de la Guerra Civil, se construye el matadero municipal y se cierra el círculo: se moderniza y rentabiliza el sistema de matanzas y la industria comienza un lento despegue gracias el cerdo ibérico.

100 años después: Nace la Denominación de Origen de Guijuelo

guijuelo-imagen-salado-jamonTodos estos pasos que los vecinos de la villa fueron dando poco a poco, con trabajo y esfuerzo, consiguieron que el jamón ibérico de Guijuelo se convirtiera en un producto de calidad reconocido en todo el mundo.

La producción aumentaba y ya se atisbaba en el horizonte la importancia que el Jamón Ibérico cobraría en el futuro. Con eso en la mente y desde una perspectiva familiar, en 1986, 100 años despues de la llegada del tren a Guijuelo, otra decisión viene a cambiar lo todo. Y para bien.

La idea era proteger y velar por una producción de calidad. Ser capaces de certificar que el Jamón y la paleta Ibérica de Guijuelo tenían unas calidades adaptadas al siglo XX. Esa idea, compartida por algunas de las familias más involucradas en el sector chacinero, fue el germen de la Denominación de Origen Guijuelo.

El Siglo XXI: lo ibérico es gourmet.

Y así, llegamos al siglo XXI. Un momento de cambios en los que el ibérico encuentra más retos que nunca: convertido en un producto gourmet reconocido internacionalmente, el Jamón de Guijuelo ha llegado a los confines del mundo, ha ampliado su público y compite en un mercado global dominado por nuevos canales de distribución como internet.

Su sabor, antaño localizado entre las montañas de Salamanca, se alaba ahora en Twitter o Facebook, se sirve en restaurantes de Japón o Nueva York y es la imagen de algunos de los chefs más importantes del mundo.

Y todo, sin olvidarnos de que tan solo hace 100 años que hemos echado a andar. Por eso, esto no ha hecho más que empezar.

 

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